El papel de la postura y el cuerpo en la salud: una perspectiva neurocientífica
Por: Ignacio Monti
3 julio, 2023

En los últimos años, la neurociencia ha experimentado una emocionante revolución científica al reconocer que la mente no solo depende del cerebro, sino del cuerpo en su totalidad. Durante mucho tiempo, la neurociencia se centró en el estudio de la actividad neuronal y las áreas cerebrales para comprender la mente y los procesos cognitivos como la atención, la memoria y las emociones. Sin embargo, cada vez se publican más resultados científicos sorprendentes que demuestran la comunicación entre el cerebro y el cuerpo.

¿Sabías que interpretamos la realidad a través del diálogo entre el cerebro y el corazón?

La investigadora Catherine Tallon-Baudry y su grupo en París han demostrado que la percepción de las imágenes que llegan a nuestros ojos está influenciada por la respuesta del cerebro al latido del corazón. Esto significa que no todo lo que vemos es procesado por el cerebro debido a la falta de comunicación entre el cerebro y el corazón. Además, cuanto más fuerte responde el cerebro a los latidos del corazón, más pensamos en nosotros mismos. Esta relación entre el cerebro y el corazón tiene implicaciones no solo para la neurociencia, sino también para conocernos mejor a nosotros mismos y, posiblemente, alcanzar la disolución del yo que se menciona en la meditación.

¿Sabías que la respiración nasal regula mejor las emociones que la respiración oral?

Aunque las tradiciones orientales como el yoga han comprendido durante mucho tiempo la influencia de la respiración en los estados mentales, la ciencia ha comenzado a explorar recientemente esta relación. Respirar por la nariz afecta la actividad de la amígdala, una región del sistema límbico que está involucrada en el procesamiento de las emociones, especialmente el miedo y el estrés. Además, la respiración nasal también afecta al hipocampo, una región relacionada con la memoria y una de las primeras áreas en atrofiarse en la enfermedad de Alzheimer. En contraste, respirar por la boca, aunque tiene un sistema de filtrado de patógenos, no influye tanto en el cerebro emocional. La respiración también modula una región profunda del cerebro llamada locus coerulus, que está implicada en la atención y la memoria.

¿Sabías que el intestino influye en el cerebro y no al revés?

En 2017, en el Instituto Max Planck de Alemania, se demostró que el cerebro integra la información que proviene del intestino. Esta influencia no solo es eléctrica, debido a los campos electromagnéticos generados por el intestino, sino también química, a través de la microbiota. El descubrimiento de la influencia de los microorganismos que habitan en nuestro intestino sobre el sistema endocrino, inmunológico y nervioso ha sido uno de los avances más importantes del siglo. Gracias al estudio de la microbiota, ahora sabemos que nuestra dieta afecta a los neurotransmisores, cambia la estructura neuronal y modula nuestra mente y nuestras relaciones con los demás.

¿Sabías que la postura corporal influye en el sistema nervioso?

No solo nuestros órganos internos afectan al cerebro y la mente, sino también las sensaciones y la postura corporal. Según Antonio Damasio, uno de los principales neurocientíficos, nuestro cuerpo sabe cosas que nuestra mente aún no ha percibido conscientemente. Las sensaciones de nuestro cuerpo influyen en nuestras decisiones, y una mayor conciencia de las sensaciones corporales nos permite regular mejor nuestras emociones y tomar decisiones más acertadas. Por lo tanto, cuidar nuestra postura corporal no solo tiene beneficios evidentes para la musculatura, sino también para la mente.

Estudios han demostrado que la postura corporal afecta nuestra memoria y nuestras emociones. Por ejemplo, se ha descubierto que recordamos más palabras negativas cuando estamos en una posición inclinada o encorvada, mientras que recordamos más palabras positivas cuando estamos de pie con una postura recta. Además, la postura en la que dormimos incluso influye en el sistema de limpieza cerebral. Dormir de lado es la mejor forma de depurar el líquido extracelular en el cerebro. Además, la práctica de mindfulness con técnicas corporales como el Taichi y el QiGong ha demostrado tener un impacto más significativo en la mente que las técnicas de gestión de la atención mental. Todo esto respalda la afirmación de Nietzsche de que «según la forma de andar de cada uno, se puede ver si ha encontrado su camino».

Estos hallazgos respaldan la importancia de practicar la Terapia Postural Holística, que aborda la relación entre el cuerpo y la mente desde una perspectiva integral. Al tomar conciencia de nuestra postura, trabajar en la alineación corporal y cultivar una respiración adecuada, podemos aprovechar los beneficios que esto tiene para nuestro sistema nervioso y nuestra salud mental. La Terapia Postural Holística nos brinda herramientas para mejorar nuestra interocepción, regular nuestras emociones y tomar decisiones más conscientes. Además, al tener en cuenta la influencia de la dieta y la microbiota en nuestro cerebro, podemos adoptar un enfoque holístico que promueva el bienestar integral.

La neurociencia actual ha demostrado que el cerebro y el cuerpo se comunican de manera integral. La postura corporal, las sensaciones y la interocepción tienen un impacto significativo en la mente y en la toma de decisiones. Practicar Terapia Postural Holística puede ser beneficioso para regular las emociones, mejorar la memoria y promover un mayor bienestar mental. Al cuidar nuestra postura corporal, estamos cuidando tanto nuestra salud física como nuestra salud mental.

Texto de referencias: https://nazarethcastellanos.com/articulos/neurociencia-corporal/

También te puede interesar:

La génesis de Terapia Postural Holística

La génesis de Terapia Postural Holística

La Terapia Postural Holística o TPH es el resultado de un viaje personal y de una experiencia de casi 20 años. A la distancia, puedo ver que ha sido un rompecabezas que ha llevado todo ese tiempo armar y que no podría haber sido de otra forma.

leer más
Postura corporal, fascias y abordaje sistémico: una nueva forma de entender el bienestar

Postura corporal, fascias y abordaje sistémico: una nueva forma de entender el bienestar

Durante años, la postura corporal fue entendida como una cuestión de forma y corrección: cómo sentarse, cómo pararse, cómo “enderezar” el cuerpo. Sin embargo, esta mirada resulta limitada cuando se intenta comprender el bienestar de manera profunda y sostenible.
Este artículo propone una visión ampliada de la postura corporal, entendiéndola como un proceso dinámico que emerge de la interacción entre movimiento, respiración, emociones, hábitos y contexto de vida.

A partir del rol central del sistema fascial, se desarrolla la idea de que el cuerpo funciona como una red continua e interconectada, donde las tensiones, restricciones y adaptaciones no se expresan de manera aislada. Desde un abordaje sistémico, la postura deja de ser un problema local para convertirse en una manifestación global del equilibrio interno.

El texto invita a repensar la relación con el cuerpo desde el movimiento consciente, la percepción corporal y la capacidad de adaptación, integrando salud, bienestar y longevidad en una misma experiencia. Más que corregir la postura, se trata de aprender a habitar el cuerpo con mayor coherencia, escucha y presencia.

leer más

TPH, alfabetización emocional somática y la coherencia como camino hacia la armonía

Este artículo explora cómo las exigencias de la vida moderna y la desconexión progresiva de nuestro cuerpo han generado una epidemia silenciosa de tensiones, dolores y patrones posturales disfuncionales. Desde una mirada cercana y humana, se desarrolla la idea de que el cuerpo no es un mero soporte mecánico, sino un sistema integral donde convergen emociones, historias, hábitos y formas de movernos. A través del enfoque de la Terapia Postural Holística, se propone recuperar la consciencia corporal como camino hacia el bienestar, entendiendo que cada postura expresa algo de lo que vivimos y también de lo que podemos transformar. El texto invita a repensar la postura como un diálogo continuo entre mente, cuerpo y entorno, ofreciendo una perspectiva práctica y esperanzadora para volver a habitar el cuerpo con más presencia, inteligencia y libertad.

leer más